Unta su rostro con tierra mojada,
pinta su piel de sangre ultrajada
recoge su melena desordenada
y se deleita con su propio
reflejo
en el charco frente a sus pies.
Hada GUERRERA,
salvaje,
india,
taimada.
Desde que le clavaran
aquella lanza
justo en el centro del pecho
todos los amaneceres
seguía el mismo ritual..
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